sábado, 27 de agosto de 2011

Los Huerfanos de Editorial Novaro



A continuación verán un interesante articulo originalmente en 3 partes escrito por Luis Gantus donde hace un enfasís sobre la ya legendaria Editorial Novaro, que publicaba en México durante los años 50 y mediados de los 80 que llegó exitosamente a toda Latinoamerica y España con sus famosos comics que iban desde Superman y Batman hasta Tom y Jerry y La Pequeña Lulú.


LOS HUERFANOS DE NOVARO

Por Luis Gantus




Parte I
En los últimos días mi mente ha dado vueltas sobre un tema en particular ¿Cuando se dió la ruptura o el quiebre en el consumo de historietas en nuestro país?, Durante varios artículos he tratado de explorar y de ubicar a la historieta mexicana en su real contexto, tratar de plantear su situación en función a la lectura y a su consumo masivo en nuestro país, tratando de desmitificar ciertas leyendas urbanas que rodean a este medio, a malos entendidos y situaciones que a falta de un análisis coherente se ventilan de boca en boca y se convierten en secretos oscuros e innacesibles para el lector nuevo, pero una pregunta constante es ¿porque se dejaron de leer historietas?, ¿que pasó en los 80 que desartículo a una industria tan poderosa en nuestro país? y tengo una Hipotesis al respecto.

Ya hemos hablado sobre EDAR ( o Editorial Vid) y su importancia en la realización de historietas populares, y de la diferenciación entre los lectores de esta historieta popular y aquellos ubicados en la clase media y lo que leían; al tocar este punto, y tratar de ubicar la fuerza de las Editoriales en nuestro país me percaté que Editorial Novaro, fue la gran provedora de material para la Clase media, y que de una manera u otra, había sido el detonante de todo el movimiento de comic en los noventa y de las nuevas estructuras editoriales en este siglo, Novaro nutrió de material a varias generaciones de lectores, principalmente de Clase media, manejo las licencias y los personajes más representativos a nivel internacional, cubrió los paises de habla hispana con sus publicaciones, su producción nacional fue interesante y amplia. Su competencia con EDAR fue histórica; a nivel doméstiico, Edar ganaba por cierto margén, debido al volumen de ventas de sus publicaciones, pero a nivel internacional, Novaro llevaba la Batuta. Aunque cabe aclarar que ambas editoriales se dirigian a públicos diferentes con temas y publicaciones con caracteristicas propias, Mientras Edar utilizaba el sepia como sello editorial, y se enfocaba al drama, Novaro utilizo el color como arma principal y se enfoco al manejo de licencias muy conocidas.

El asunto es que cuando Novaro cierra sus puertas en 1985, dejó a todo un grupo de infantes y adolescentes sin material de lectura, provocando un vacío en el consumo que tardó mucho en reponerse, a todos estos “desahuciados historietiles” son a los que llamó LOS HUERFANOS DE NOVARO, y que durante los siguientes 25 años se han convertido en el referente inmediato de la historieta mexicana independiente y en los lectores con más de 30 años que mantienen el furor por la historieta y lograron que el famoso “Boom del comic” del 93 se mantuviera.

Editorial Novaro empieza sus funciones en 1949, por iniciativa de Don Luis Novaro, que funda la editorial despues de haber sido editor del periódico “La prensa”, al principio se llamó “Ediciones recreativas”(ER) que era dueña de Sociedad Editora America, (SEA), de Ediciones Modernas SA, (EMSA) y ALEGRIA; En ER se publicaban las historias de superhéroes, en SEA y ALEGRIA las historietas infantiles o Funny animals. En 1964 se fusionan todas estas para formar Grupo Editorial Novaro.

La cantidad de títulos de Novaro es muy grande, cabe señalar que manejaba las licencias de :

National Periodical Publications (después DC)
Dell
Walt Disney
Fawcett
United Features Syndicates
Warner Bros
King Features
Archie Publications (MLJ)
Western Publishing Company
Kauka Film Productions (Munich)
Les Editions du Lombard (Paris)
Mattel
Marvel Comics (a inicios de 1980)
Selecciones Ilustradas (España)
Editorial Bruguera (España)
Harvey comics


y debido a esto contaba con una especie de monopolio del material extranjero en nuestro país. Novaro durante más de 30 años, alimento la imaginería y la lectura de historietas en nuestro país y poco a poco fue abriendo las fronteras de toda América y España, hasta convertirse (principalmente en los 60) en el principal proovedor de hiostorietas en paises de habla hispana. Títulos como Supermán, Batman, Supercomic, Fantomas, Clasicos del cine, la pequeña Lulú, tom y Jerry, Sal y Pimienta, La zorra y el cuervo, Chiquilladas, Tesoro de cuentos clásicos, Domingos alegres, turok, Morgan, Conan, Hulk, Marvila la mujer maravilla y una larga lista que no tiene caso enumerar, fueron objeto de costumbre en las casas de la clase media de nuestro país. Los padres compraban estos productos para sus hijos en bonches que muchos intercambiaban, otros cambiaban y los menos, coleccionaban.

Tal vez el gran pecado de Novaro, era la nula continuidad en las historias, en una semana podíamos leer una historia de Supoerman que quedaba en continuación y a la siguiente aparecia la legión de superhéroes, también algunos puristas criticaban las traducciones cortas y mal adaptadas o que se utilizaran letra rotulada en los globo,o casos como la castellanización de los nombres ( inolvidable aquel donde a Roy Harper a.k.a. Speddy lo bautizaron como Tito Gazca, o el mítico Bruno Diaz y Ricardo tapia para referirse a las personalidades secretas de Batman y Robin). En lo personal, recuerdo claramente que eso no me importaba en lo más mínimo, yo devoraba tambaches de revistas cada semana y al acabar los mios, seguía con los de mis hermanas ( En esa época había comics para niños y niñas, así que leiamos desde Superman o Turok hasta La Pequeña Lulú y sal y Pimienta).

Novaro vio llegar su ocaso a finales de los 70, después del cierre de Editoriales Americanas como Gold key ( que publicaba Disney) o Dell. Esto aunado a crisis en el suministro de papel y malos manejos administrativos por parte de los herederos de Don Luis Novaro, con cambios radicales en los formatos ( en 1975 surge el tamaño “aguila” a media carta y después el “colibrí a un cuarto de carta). A principios de los 80, Novaro trata de dar sus últimos estertores con comics de Marvel como Conan y Hulk, pero la crisis del 82 no le dejo mucho espacio para maniobrar, ya que al tener como catalogo principal, productos extranjeros, sus contratos eran en dolares y la devaluación mató a casi todas las publicaciones.

En marzo de 1985 Novaro publica el Superman 1537 y el Batman 1301, que representarían los ultimos titulos en distribuirse y ya para septiembre de ese año (poco antes del temblor) Novaro cerraría definitivamente sus puertas.

Ese mismo año, un joven asistente de Editor y escritor espóradico de Fantomas, Empieza a trabajar en Grupo Editorial Vid, con la encomienda de estructurar un área enfocada a la traducción y realización de comics para niños y adolescentes, y para llevar eso a cabo decide recuperar algunos de los títulos más exitosos de Novaro como Archi, Popeye, La Pantera Rosa ( dibujada y escrita en México por el genial Fernando Llera), Superman y Batman, llamando a gente que había entrado a trabajar en la última etapa de Novaro como Delfina Fuentes y Jesus Gil Holguín, entre otros, e intentan retomar el camino que Novaro había cimentado durante años. Pero el daño ya estaba hecho

Parte II
Novaro había quebrado en 1985, la poderosa editorial que durante más de 3 decadas había alimentado los puestos de periódicos con historietas de todo tipo en todo los paises de habla hispana, se había desmoronado, por las crisis del papel, las económicas, los malos manejos, el exceso de gastos internos y un sinfín de razones. Sus publicaciones eran materia obligada en los hogares de clase media de nuestro país, desde la abuelita leyendo “Vidas ejemplares”, hasta los niños leyendo a la “Pequeña Lulú” o “Sal y Pimienta”.

La mayoría de las personas, simplemente llegaron un día a los puestos y ya no encontraron sus revistas, después de dos o tres semanas de intentarlo,simplemente las fueron olvidando y su vida siguió, algunos asiduos lectores buscaron que más había, que opciones les quedaban, y se encontraron al Hombre Araña y títulos como Simón Simonazo, capulinita, Hermelinda Linda, Karmatrón y los transformables, Zor y los invencibles y,-todavía- una buena cantidad de opciones, sin embargo algo faltaba, nada sustituía a Archi y sus aventuras adolescentes, a la pequeña Lulú y su club de Tobi, a la Pantera rosa y sus enanos narizones, a Supermán y sus aventuras de imbatibilidad.



Tres o cuatro meses después de la desaparición de Novaro, una historieta de un marino tuerto y una novia anorexica, hace su debut en las estanterías de los puestos, era Popeye, y la característica de este comic era que venía bajo el sello de Grupo Editorial Vid, Cuyo dominio en el medio Editorial era notorio con su producción nacional, que les permitió capotear la crisis sin mayores problemas.

Este movimiento -peculiar a los ojos de mucha gente, acostumbrada a ver otro tipo de productos de Vid-, fue orignado por la llegada de Paco Jimenez a dicha empresa. Paco había trabajado en Novaro desde 1979, fue corrector, asitente de editor, escribía guiones de Fantomas y a principios del 84, se había convertido en el editor de los comics de Editorial Novaro. Su misión en Vid era crear una nueva área editorial, dicha encomienda le fue otorgada por Tonatiuh De la Parra y Guillermo Velasco, cabezas en aquel entonces de Vid. Paco decidió retomar varios de los títulos que publicaba Novaro, ya que las otras editoriales ( EJEA, Editormex, Novedades, etc) no se atrevían a publicarlos bajo la excusa de “si Novaro tronó es porque no funcionan”.

Como mencionaba, Popeye fue el primero en ser publicado, lo cual podría ser extraño, porque no era precisamente uno de los más populares en nuestro país, sin embargo la razón era muy sencilla, “Fue la licencia que nos dieron con mayor facilidad” en palabras de Jimenez, después vino Archi, La pequeña Lulú, Supermán, Batman y así poco a poco empezaron a crear un fond editorial que llego a los 36 títulos ( luego con el despido y cierre de varios departamentos en Vid a finales de los 80, Paco llegó a manejar hasta 72 revistas). esos comics mantenían un promedio de venta de 40’000 ejemplares, de los más exitosos eran Archi, Supermán y Memín Pinguín, el requisito mínimo para que una revista se mantuviera, era que vendiera por lo menos 25’000 ejemplares.

Como verán Vid tenía un producto de buena venta y poco a poco se fueron posicionando, hubo altas y bajas, pero la situación era estable, hasta que llegó la famosa y multimencionada muerte de Supermán, que origino el UNICO Y VERDADERO boom del comic de los últimos 40 años. Este boom tuvo como consecuencia, la llegada de tiendas de comics, la publicación de una gran cantidad de revistas independientes, y principalmente el nacimiento de las convwenciones de comics a partir de la CONQUE, pero todo esto no hubiera sido posible si Paco Jimenez no hubiera aglutinado durante muchos años a Los huérfanos de Novaro.

Paco desde niño fue fan de las historietas, asiduo lector de la Familia Burrón, Memín y Chanoc, estudio periodismo en la escuela carlos Septíen, cuna de grandes periodistas y comunicadores, una de las cosas que meas le molestaban cuando iba a Novaro o a Novedades, es que NUNCA un fan tenía acceso al editor, no pelaban a los lectores, no los recibían, siempre eran atendidos por la secretaría o alguno de los asitentes. Cuando paco llega a Vid, decide que eso no lo iba a hacer y así que cada vez que alguien llegaba a preguntar sobre los comics, el los recibía, platicaba con ellos y les regalaba comics a cambio de que les encontrarán errores en las historias. Esto último me consta porque yo a los doce años me escape de una amiga de mi mamá para ir a Vid, y Paco me recibió y me regalo una buena cantidad de comics, después de bombardearme de preguntas sobre ellos.

Esta actitud de Paco, ocasionó que muchos lectores fueramos regularmente a Vid a visitarlo ( y a que nos regalara comics, obvio ), principalmente los sábados, que Paco nos podía atender con más calma, las oficinas en la esquina de Cuauhtemoc y Miguel laurent, se atascaban cada sábado de lectores y fans, algunos querían aprender a dibujar y paco le pidió a uno de los dibujantes de Topm y Jerry y el Pajaro Loco, ( se llamaba José Alfredo, no recuerdo su apellido) que nos diera clases de dibujo, y así a partir de las 11 teníamos clases gratis de dibujo de comics y después nos dedicabamos a hablar del tema que nos conglomeraba. Esas reuniones continuaron durante largo tiempo, pero al llegar la Muerte de Supermán, el grupo creció considerablemente y ya no cabíamos en la Editorial, además de que le pidieron a Paco que no estuvieramos ahí poruqe eramos muchos y poníamos nerviosos a los vigilantes.

Paco negoció con el dueño de una pizzería que estaba enfrente de la editorial, para que pudieramos reunirnos ahí ( el mismo lugar donde años antes los historietistas consagrados que trabajaban en Vid como Toño Gutierrez o Sixto valencia, se reunían los lunes para formar La Hermandad de historietistas), se llamaba Pizzas Sammy’s ( antes café Pinky), y a cambio de consumir por lo menos un refresco podíamos estar horas. A esas reuniones llegarón gente como J.G. Holguín, martín Arceo, Humberto Ramos, Bachan y muchos de los que posteriormente y hasta la fecha han conformado el medio del comic en nuestro país. Ahí conocí a Martín Arceo y lo convencí de que me ayudara a hacer la Conque. Ahí surgieron personajes como Uriel Durán, Carlo angie o Paquito Espinoza y muchos más , que a la postre trabajaron en la industria, con mayor o menor éxito.

De la gente que recibía Paco había dos grandes grupos, los lectores y los que querían trabajar dibujando comics, pero nos aglutinaba una característica primordial, TODOS HABIAMOS LEIDO COMICS DE NOVARO, y todos nos reuniriamos en las convenciones años después. Todos los que ibamos a esas reuniones nos habíamos quedado sin nuestros comics, y teníamos la sensación de que eramos los unicos que les interesaba el cómic, el encontrar gente con gustos afínes, nos permitió desarrollar ideas y proyectos, que nacieron algunos de ellos a partir de 1993, cuando se da el Boom del cómic.



Parte III
Durante casí una década este medio se fue refugiando en sí mismo, aquellos que leían los comics de Novaro, procuraban no ser vistos leyendo comics, era considerado de niños, y ser víctima del escarnio estudiantil en la secundaria y en la prepa era la consecuencia de dicho gusto. a finales de los 80, la cadena de tiendas “Sanborn’s empezó a importar, de forma muy discreta, algunos comics en inglés, títulos como Punisher, Los X-men o Daredevil volvían a estar frente a nosotros; el estar al pendiente los jueves en la noche o viernes en la mañana, a un lado del anaquel donde se exhibían esas revistas, se convertía en una labor de cazador-presa, donde uno estaba al acecho del paquetito flejado que llegaba mezclado con revistas de automoviles, la GQ, revistas de música, y varias más, todas en inglés ( me imagino que habría fans de los autos y de la música en la misma posición que los comiqueros, eran tiempos pre-internet, y ese material era innaccesible para la mayoría), todos a la espera de que una navajita cortara el fleje, símbolo inequívoco de que era el momento de atacar. Esta dinámica se dió durante unos cuantos años hasta que aparecieron las primeras tiendas de comic en nuestro país ( Comics S.A. y Comicastle). Estaba todo listo para el gran boom: La muerte de Superman

La muerte de Supermán se convirtió en el detonador de un renovado ínteres por este medio, de repente todo mundo hablaba de él, las tiendas de comic aparecían de la nada, los reportajes y programas especiales en televisión, radio y revistas eran continúos, todo mundo quería tener en su poder los preciados comics de la Muerte del superboyscout, la multiportada de x-men #1 de Jim Lee, o el espectacularisisisisimo Spawn, la especulación empezaba a tender sus redes en el medio, y los huérfanos de Novaro se convirtieron en los adalides de dicho movimiento.

La clase media encontró en dicho suceso un oasis, que le permitió retomar el gusto por la historieta, esta vez acompañada de un enfoque diferente, si cuando niños leer comics era un entretenimiento, en los noventa, se convirtió en la entrada directa de la globalización. El consumo del producto cambio, ahora la especulación, el comic de moda, el coleccionismo en aras de una remuneración económica a futuro, dominaban el mercado, este movimiento fue originado por un superhéroe, el primero de todos, el alfa del género, como era lógico, los metahumanos se convirtieron en los referentes obligados, todo giraba alrededor de ellos, hablar de comics era saber sobre los X-Men, el hombre araña, Batman y Supermán. Antes hablabamos de “cuentos”, ahora se les decía comics, antes leíamos desde La Zorra y el cuervo hasta Cuentos de Misterio, ahora los puestos se inundaban de comics con capas y mallas.

Las vertientes en el medio eran variadas, algunos autores un poco más grandes y que habían entrado a trabajar al medio a finales de los 80, buscaban el comic de contenido, de divulgación, autores que al desaparecer Novaro, buscaron opciones en el comic europeo, la llegada de saldos de revistas europeas como CIMOC o El Víbora, generó una consciencia del comic de autor, de los derechos del artista, de las posibilidades del medio. Otros autores jovenes , que veían al comic como un placer culpable, entercados en la idea de ubicarlo como “un objeto cultural”, renegando de ese pasado infantil del que fueron “víctimas” y querían dignificarlo tratando de realizar o leer historias con “contenido”, un grupo más extenso de dibujantes que veían en la creación del “superhéroe” mexicano, la solución al “inmenso” problema que enfrentaba nuestro país en la generación de contenidos, otro que intentaba emular las revistas informativas americanas como la “wizard” o el “Comic buyer’s guide”, pero eso sí, todos despreciabamos a esa historieta “popular” que no permitía el desarrollo de “nuevos” talentos, y empezaron a exigir a esas editoriales que la publicaban, que hicieran comics, que imprimieran lo que pensabamos era lo adecuado, que utilizaran su dinero en proyectos “independientes”, en el supuesto de que eso “era lo que vendía”, eramos huerfanos buscando a un nuevo padre, alguien que sustituyera a Novaro.

Eramos “descastados” exigiendo que se le diera a la clase media lo que por “derecho” le correspondía, no pensabamos en “Negocios”, era un “movimiento” era el momento de desquitarnos por ese desprecio a los que habíamos sido lectores durante años, era pedir que esa infantilización a la que nos sometieron durante años, llegara a su adolescencia, era nuestro momento de defendernos.. y en ese punto llegaron las convenciones.

La CONQUE fue la primera en hacerlo de forma masiva y clara, (y puedo asegurar que quienes la organizaron fueron dos Huérfanos de Novaro), a partir de ahí empezaron a pulular este tipo de reuniones, se convirtieron en puntos de asistencia obligada para todo aquel involucrado en este medio. Les puedo asegurar que por la CONQUE pasaron TODOS los actores de esta opereta. se discutía, se presentaba y se ensalzaba a la historieta. Fue la cuna de muchos dibujantes, escritores, editores y “conocedores” del medio. En estos eventos surge el manga y agarra una fuerza que avasalla poco después, surgen los disfraces, los actores de doblaje, el comercio de “action figures” exclusivas, las “celebridades efímeras”, Junto con la MECYF aglutinan a miles de personas, el espejismo de la historieta era magníficado, todo mundo pensaba que eramos miles los lectores, que un comic independiente era lo más exitoso del momento, que las tiendas de comic eran la base de esta nueva industria, que teníamos lectores a borbotones, que era una nueva época de oro, hasta que en 2001, la burbuja reventó.

Cuando acabo el “boom” nos dimos cuenta que seguimos “huérfanos”, pero ya eramos mayores, teníamos experiencia, pensabamos en otro tipo de prioridades, la esposa, los hijos, la renta, los gastos, nos habíamos convertido en “adultos”, el tiempo de la “lucha por un movimiento” se había acabado. El medio fue terreno fertíl para charlatanes y supuestos “expertos”, hablar de comic lo hacía cualquiera, se desinformo, se generalizó la idea de que el cómic son hombres con capas y mallas, las discusiones en la red se vovieron peroratas interminables tratando de justificar, de repente hubo más “críticos que realizadores”. Y todos ellos estableciendo las bases del comic en México en función a industrias como la francesa, japonesa y, principalmente, la americana, todo mundo decía tener la piedra filosofal que otorga la respuesta a todo, nadie hacía todo se deshacía.

Sin embargo, nuestra necesidad de rescatar a ese “padre” que se había ido, nos mantenía con un ojo puesto en el medio, de repente aparece una nueva generación, nuevos dibujantes que no nacieron con el estigma de Novaro, que vivieron el boom en su niñez o adolescencia y que tienen a su alcance nuevos medios de difusión, para ellos “publicar” no representaba hacerlo en papel, tener lectores no era labor de andar de evento en evento, los “vicios editoriales” podían ser evitados, el Internet era su nueva ventana al mundo, y nada lo limitaba. Era esa clase media otra vez, esa que tenía acceso a las nuevas tecnologías, que tenía computadora en su casa, que aprendió a usar esos programas de diseño, que ve al comic como un lenguaje, no como papel.

Algunos de estos “huérfanos” con su espiritú infantil en busca de descubrir nuevas cosas cada día, se habían mantenido al tanto en la innovación tecnológica, el internet se había convertido en su fuente inagotable de contenido e información, y el punto de contacto con otros lectores, las historias que contabamos empezaron a ser permanentes en sitios y blogs y los autores encontraron en el webcomic el sustituto a la tinta y al papel, al editor o a los impresores. empezó una nueva etapa, había que arrancar de nuevo, muchos dijeron que “mejor no”, otros están “picando piedra” pero la unión de los “huerfanos de Novaro” con los “Hijos del pixel” empieza a contar una nueva historia alrededor de un lenguaje común: el comic.

1 comentario:

  1. Acabo de encontrar este artículo y quiero felicitarte. Yo vivo en Chile y Novaro también era nuestra principal fuente de cómics en los primeros 80's, gracias a sus ediciones pude disfrutar del Flash de Infantino y muchos clásicos más.

    De alguna manera, yo también fui huérfano de Novaro por muchos años, y sólo a mediados de los '90s comenzaron a reaparecer comics USA en los quioscos de mi país (en ediciones argentinas). Saludos y de nuevo, gracias por contar esta historia.

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